Como cristianos debemos comprender que pertenecemos a la familia de Dios, que moraremos para siempre con Dios en el cielo.
En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.
Juan 14:2
La “casa de mi Padre” en este pasaje se entiende como el cielo, pero a la vez se puede interpretar como la familia de Dios. Todos los que son hijos de Dios pertenecen a la familia de Dios. Los que forman parte de la familia de Dios vivirán para siempre con Dios en el cielo.
Pero ¿qué significa que Jesús esté preparando para nosotros un lugar en el cielo? En este pasaje bíblico, la expresión de Jesús no se puede tomar de manera literal. “Preparar” en este pasaje probablemente se refiere a las siguientes realidades: Jesús completó todo el ciclo de la seguridad de nuestra salvación. Jesús estuvo en el cielo, vino a la tierra, murió por nosotros, resucitó de entre los muertos, ascendió al cielo, se sentó a la derecha del Padre y descenderá con poder y gloria para juzgar a los vivos y a los muertos.
“Preparar un lugar para nosotros” también implica que la glorificación de Jesús garantiza nuestra glorificación, que todos los requisitos de Dios para nuestra salvación han sido satisfechos, y que nuestra salvación está completamente garantizada.
Como cristianos debemos comprender que pertenecemos a la familia de Dios, que moraremos para siempre con Dios en el cielo; que este privilegio es el resultado de la obra de Cristo y que está completamente asegurado.
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Este material ha sido escrito por el Pastor Dr. Luis M. Mendoza. Si desea hacer copias o reproducirlo, favor de contactar al escritor. Todos los Derechos Reservados.©